La tensión entre la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y la Concacaf ha alcanzado niveles inéditos tras el acuerdo que otorgó a Netflix los derechos exclusivos de transmisión en México de la Copa Oro y el Final Four de la Liga de Naciones para los ciclos 2027 y 2029. Este movimiento, anunciado el 14 de abril de 2026, desplazó a las televisoras tradicionales y detonó una crisis de poder y dinero que amenaza con cambiar el mapa del fútbol continental.
La molestia escaló rápidamente. "La relación de la FMF con Concacaf es terrible. Hace tiempo que no pueden ni sentarse en la misma mesa", declaró el periodista Martín del Palacio, reflejando el ambiente de ruptura que se vive en los altos mandos del fútbol mexicano. El descontento se centra en que, pese a que entre el 50% y 70% de los ingresos de la Concacaf provienen del activo mexicano, la administración y el reparto de las ganancias siguen bajo control de la confederación.